viernes, 12 de abril de 2013

"Es demasiado pequeño, mejor que no lo haga o se hará daño"

Pinocho era un niño de madera, como de cualquier niño de madera se espera que no se pueda mover por sí mismo.


Aunque parezca mentira al final pinocho fue capaz da andar, cantar y bailar. Lo mismo ocurre con todos los niños, los niños aprenden a andar, subir y bajar escaleras, comer solos, vestirse solos... Son los adultos los que no dejan al niño experimentar con su propio cuerpo para aprender nuevas cosas.

A pinocho lo visitó un hada, pero aunque las hadas no existen si existe un hada maravillosa que se llama el dejar hacer, dejar experimentar.
Muchos niños están sobreprotegidos por sus padres, otros lo están por sus maestros, la sobreprotección no permite a los niños estar más seguros, como algunas personas piensan, sino que les ponen más en peligro al evitarles experimentar y aprenderse a enfrentarse a la vida.

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