miércoles, 5 de noviembre de 2014

Aprender a leer en el mundo real

Hola a todos los lectores, estoy aquí otra vez para presentaos un nuevo post, en este caso tratará sobre el aprendizaje de la lectura y el constructivismo, si os interesa os invito a quedaos a leerlo.

En la mayoría de ocasiones, al menos en España, se enseña a leer y a escribir a los niños bien al principio en mayúscula y posteriormente en minúscula manuscrita o bien directamente en la segunda. ¿Con qué problema nos encontramos? El mundo no funciona con este tipo de tipografías mayoritariamente por lo que aquello que aprende en la escuela se aleja mucho de la realidad, es decir, no es un material socioconstructivista.

Existe una fundamentación teórica para escoger la letra enlazada en ambas ocasiones dado que al enlazar las letras permite al niño diferencial fácilmente dónde empieza y termina una palabra, en caso de las letras no enlazadas muchas veces se deja tanto espacio entre letras que no se sabe dónde empieza y termina la palabra, por ello queda menos claro. La letra enlazada suele acompañar a los alumnos durante Infantil y Primer ciclo de Primaria, habitualmente a lo largo del segundo ciclo de Primaria o como muy tarde el tercero ya se permite a los niños escoger la letra que deseen emplear, siendo enlazada o suelta.

Volviendo al tema, no todos los cuentos están escritos en manuscrita enlazada, los carteles de la calle no están en manuscrita enlazada, los del supermercado tampoco, etc.


Cuando tu a un niño le enseñas a leer, él tiene que ver que existe un objetivo en ello y que puede tener una funcionalidad en la vida real para que así se sienta motivado para aprender. En la imagen anterior podemos ver seis ejemplos de tipografías que podemos encontrar, entre ellas la típica Escolar manuscrita enlazada, para nosotros como adultos puede sernos muy sencillo identificar la misma letra en distintas tipografías, no obstante para los niños son mundos muy distintos, es muy curioso cómo los niños antes carteles con letras decorativas dicen "Esas letras no las conocemos"

Para que un niño pueda leer aquello que ofrece el mundo debe conocer gran variedad de fuentes, a más fuentes conozca más sencillo será poder adivinar qué letra es cuando no conoce la tipografía. A continuación plantearé una serie de trucos y actividades para conocer distintas tipografías.

Empecemos por dónde encontrar variedad de fuentes, lugares como revistas, periódicos o panfletos publicitarios serán una fuente perfecta de títulos con variedad de tipografías que además demostrarán a los alumnos que son fuentes reales que encontrarán en su día a día.

Actividad 1: El mural de las letras

En esta actividad podemos hacer un mural con un espacio para cada letra y que los niños traigan de casa o de elementos de la clase letras recortadas y la vallan pegando, de forma que encontremos distintas a, b, c, d...


Actividad 2: La caza de las letras

Para plantear esta actividad debemos hacer una ficha con una letra en manuscrita enlazada o mayúscula en la parte superior y poner distintas letras con distintas fuentes en la hoja, el niño deberá redondear las letras que se correspondan con la letra que se les ha indicado en la fuente conocida.

Actividad 3: Leer comparando

Existen cuentos que ofrecen la letra manuscrita y de imprenta en las mismas hojas, de esta forma el niño puede fijarse que existen distintos tipos de letras, enseñarles a buscar la relación.

Actividad 4: Relacionar palabras

Podemos presentar las mismas palabras escritas con distintas fuentes a los niños, estos deberán intentar relacionarlas.


Estas son solo algunas opciones de actividades para trabajar distintas fuentes.

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