martes, 27 de agosto de 2013

Libros de texto ¿Una ayuda o un negocio?

Muchos años atrás todos los hermanos de una misma familia utilizaban los mismos libros e incluso un mismo libro para todas las asignaturas, en lugar de libretas y lapices una pizarra y un poco de tiza eran sus herramientas de escritura.

En la actualidad los niños usan uno o más libros para cada asignatura, el libro se convierte muchas veces no solo en un material de consulta sino también en cuaderno, como ocurre en infantil o en los primeros cursos de primaria; en estas circunstancias no solo imposibilita el cambio de libros el cambio de leyes o el cambio de editorial del centro sino que también lo que hace que los ejercicios ya están resueltos y por ello no se pueda reutilizar.

Los libros dan a los alumnos todo mascado y poco a poco dejan de aprender el arte de "Tomar apuntes", la mayoría llega a la universidad sin ser capaz de hacerlo, mi experiencia me dice que tomando apuntes y teniendo que elaborar nuestro propio libro (teoría, ejemplos de los ejercicios, etc.) aprendemos más porque tenemos que sintetizar y organizar una gran multitud de ideas en un texto, ello exige entenderlas. Puede que trabajar puramente con apuntes no funcione, pero es muy buena idea que los niños aprendan desde materiales a buscar la información deseada, por ejemplo podemos aprender los ríos con una tabla elaborada por el maestro que todos copian y buscan como rellenar (longitud del rió, donde nace, donde desemboca y por que provincias pasa) luego la corregimos en clase y elaboramos un mapa, puede que la mayoría de niños ponga solo la provincia donde nace (lo normal) pero quizá algún niño recuerde el nombre de la aldea y es algo más que ha aprendido por iniciativa propia.

Os voy a contar una experiencia personal con un cuaderno elaborado por el maestro, yo estaba en 1º de  ESO, fue en la optativa de Laboratorio de Biología y Geología, extrañamente el profesor nos mandó a una imprenta del pueblo a comprar el libro, se trataba de un manual elaborado a base de fotocopias y elaboración propia, todo era a blanco y negro y tenía hojas cuadriculadas para solucionar todo en el libro, puede que el dibujo del pez disecado estuviera en el libro pero no era eso todo lo que tenias que aprender, había mucho más que escribir, desde nuestras experiencias con las prácticas a teoría sobre lo dado. Entre el profesor y nosotros creamos un manual completo.

Un libro de fotocopias en blanco y negro con las tablas y dibujos imprescindibles donde los alumnos escriban la teoría y los ejercicios, un carpesano donde poner hojas de libreta y las contadas fotocopias de mapas o ejercicios, sobretodo una forma económica y personal de mostrar la teoría y nuestro trabajo en el mismo lugar de forma ordenada.

De esta forma potenciamos el orden, la pulcritud (si no entiendes la letra no podrás estudiar, si el dibujo no está bien hecho no podrás estudiar) y sobretodo la atención, un niño que no preste atención no tendrá un manual del que estudiar, todos ellos se verán obligados a prestar atención y poco a poco ir elaborando de forma guiada su propio libro que estará escrito a su manera.


No hay comentarios:

Publicar un comentario