El título de este post puede parecer un poco utópico, muchos son los padres y docentes que se rinden ante un hijo/alumno al que no le gusta leer, da igual lo que le pongas delante, al niño no le gustan las lecturas impuestas de la escuela o los libros de la biblioteca del aula , es decir, nada le gusta y por tanto es un niño que no le gusta leer.
Esta situación es frecuente en los niños, dentro de su contexto amar la lectura no suele ser una cosa de admiración por sus iguales, más bien se considera "empollones" a los niños que les gusta leer, sobra decir que esto se debe a la influencia que tiene poner la lectura como tarea escolar, por ello los alumnos ya tienen el concepto de leer como algo aburrido y no toman un libro con expectativas de pasarlo bien, sino de cumplir con la lectura impuesta por el colegio o por los padres que dicen "es muy importante leer, tienes que leer mucho más".
Bien, ya hemos dicho el primer problema de la lectura en la reflexión anterior, ver la lectura como una tarea escolar, todos conocemos lo típico de "coge un libro de la biblioteca de aula o de casa, te lo apunto y en 15 días quiero la ficha" o bien "el libro para este trimestre es Violeta y el portugués, podéis comprarlo en la librería de al lado del colegio"; en ese contexto se trabaja la lectura como una tarea, como una cosa de "empollones", una cosa del colegio que nada tiene que ver con el ocio. Por tanto en Primaria se elimina la parte que los niños adoran de Infantil, coger un cuento y inventarse una historia con las ilustraciones o pedir a sus padres que se lo cuenten.
Os preguntareis ¿y cómo puedo hacer que los niños lean sin que sea una tarea escolar?
Existen muchas formas, cada una con sus pros y sus contras pero hay unos puntos comunes a todos ellos, veamoslos:
- Permitir a los alumnos elegir el libro, siendo de la biblioteca de aula o un libro de casa
- Tener una biblioteca de aula con variedad y cantidad de libros actualizados (los tiempos cambian y los gustos también)
- Etiquetar los libros de la biblioteca de aula, podemos hacer una pequeña ficha para que el alumno sepa que tipo de libro es (aventuras, fantasía, epistolar, terror, poesías...) (novela, relatos cortos...)
- No obligar a ningún niño a terminar un libro, si por ejemplo toma un libro de fantasía y no le gusta animarle a coger otro tipo de libros para que encuentre su genero.
Ahora, ¿Cómo puedo asegurarme de que ha leído el libro?
Una vez que el niño nos dice que ha terminado el libro, le podemos preguntar si le ha gustado, si no ha sido así, qué ha sido lo que más le ha gustado (con esto podremos orientarle a escoger futuros libros) y si quiere hacer una ficha de recomendación que guardaremos y los alumnos podrán consultar para ver a qué compañeros les ha gustado el libro antes de elegirlo.
Para aquellos a los que quizá aún no he convencido quiero hablados de mi experiencia como lectora... Desde muy pequeña mis padres me compraron numerosos cuentos y libros, ya se encargó mi padre de suscribirse al círculo de lectores, y sin embargo a duras penas conseguían que leyera el mínimo de libros necesarios para las materias de Lengua y Llengua, de mi etapa de primaria recuerdo contados libros que me ilusionaran, uno de ellos fue "violeta y el portugués", recuerdo que lo empece en una noche de insomnio y lo terminé esa misma madrugada, no obstante quitando de esa excepción NO ME GUSTABA LEER.
Llegó 5º de Primaria y me convertí en una adicta a las películas de Harry Potter, ya había salido la 2º y había intentado leer unas 10 veces el 1º libro de la saga (aún hoy en día he de decir que no tiene un principio atractivo precisamente) y dije "mamá, yo quiero saber como sigue, cómprame el 3º" mi madre ya desesperada porque yo leyera algo accedió a comprarme el libro y he de decir que, aunque mi tutor de opusiera (hoy se que es porque lo consideraba demasiado para mi nulo gusto por la lectura), me duró unas vacaciones de Pascua (15 días) en los que me negué a salir de casa porque no quería parar de leer.
Con el descubrimiento de Harry Potter seguí leyendo el resto de la saga y en los espacios entre la publicación de libros leí los dos primeros, pero más allá de todo ello me encontré con la editorial Salamandra, cuyos libros juveniles generalmente son de temática Fantástica y de odiar la lectura pasé a amarla, muchos de los libros que leí con 11 o 12 años según mi tutor hubieran sido inadecuados para mi edad pero era lo que a mi me interesaba, los libros para niños de 9 a 12 me parecían supremamente aburridos.
Con esto os quiero decir que todos tenemos un género predilecto, que no debemos poner el que no guste leer como algo malo, sino como la búsqueda del libro correcto, el problema puede ser el tema, el género, la edad a la que va dirigida, que el libro no tenga un comienzo atractivo, que tenga demasiada descripción, demasiado poca... cada lector busca una cosa.
Otro truco es leer un libro de una película que nos guste, conocer la historia y a los personajes puede hacer la lectura sea más sencilla, a mi esto me ocurrió con "Lo que el viento se llevó", si no hubiera conocido a los personajes me hubiera perdido seguramente dado que muchos aparecen dos o tres veces al principio y juego al final del libro reaparecen, después de 900 páginas los hemos olvidado lo más seguro.
Resumamos: No hay que obligar a leer, hay que animar a leer, no hay que imponer libros, no hay porque terminar los libros que no nos gustan y nuestra tarea es guiar al alumno en la búsqueda del tipo de libro que le gusta.

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